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Ricoh GRIII

Febrero 2019

La Ricoh GRIII es casi la cámara perfecta. Fiel a su estilo Ricoh ha creado una cámara compacta de una calidad impresionante que entra en el bolsillo de cualquier vaquero. Es una de las señas de identidad de este modelo, el GR. Y es que desde sus orígenes, en el mundo analógico, Ricoh ha sabido aunar prestaciones con portabilidad.

Esta es una de esas cámaras que te hacen hacer más fotos. Y eso es una de las características que más me gustan. Desde hace algunos años, siempre llevaba encima una cámara Point and Shoot porque me permiten sacar fotografías en cualquier momento y no tener que preocuparme por el espacio en mi teléfono móvil, pero las cámaras con las que había contado hasta ahora, la rivalidad de calidad con el iPhone hacía que me decantara por el smartphone por el simple hecho de no tener que llevar conmigo nada más.

Pero desde que tengo la Ricoh GRIII no salgo de casa sin ella, y eso es lo que más me gusta de esta pequeña maravilla. Con un 28mm (realmente es un 18mm en APS-C)  f2.8 y las mejores prestaciones a nivel configuración, se ha convertido en mi cámara favorita. No por ello carece de inconvenientes, pero son realmente pocos.

Diseño

90%

Peso

95%

Batería

50%

Posibilidades

95%

Resultados

95%

Cómo funciona la Ricoh GRIII

Lo mejor de esta cámara es su manejo. Desde que coges la cámara puedes empezar a jugar con ella, como si fuera un juguete. Tiene tantas posibilidades de configuración que se convierte en la delicia de cualquier geek o amante de la fotografía. Los modos de disparo pasan desde el Manual, a todos los semiautomáticos, desde prioridad de apertura, de velocidad o el modo P. Pero lo mejor de todo y lo más interesante son los Modos U1, U2 y U3; estos son los modos de usuario.

Es la primera vez que veo una cámara con esta característica. Y es que los modos de usuario te permiten guardar hasta 6 perfiles fotográficos. Esto no solamente implica una forma de fotografiar para cada uno de ellos, sino que realmente se convierte en una forma de trabajar para cada uno de los modos.

Es decir, que el modo U1 lo puedes configurar de tal manera que dispare fotografías subexpuestas dos pasos, con prioridad de apertura y que grabe en la tarjeta únicamente las fotos en formato RAW. Y el modo U2 lo configuras de una manera distinta, con prioridad velocidad y que grabe las fotografías únicamente en jpg de calidad media. Es una gozada este tipo de configuraciones, que admiten hasta seis, porque puedes tener diferentes perfiles de disparo sin tener que entrar en el menú cada vez que quieras cambiar una de estas configuraciones y sin caer en el típico error de no volver a configurar la cámara cuando la vuelves a encender.

Esto es una cosa muy cómoda a la hora de trabajar, porque te permite elegir una forma de disparar para cada ocasión. Además de ser muy rápida enfocando, posee un modo de disparo sin foco, que no es otra cosa que establecer una distancia de enfoque constante, basada en distancias. De esta forma, no tienes que preocuparte por enfocar, directamente pulsas el botón de disparo a fondo y la cámara tomará la foto enfocando a la distancia previamente establecida.

Experimentando con la Ricoh GRIII

Como os comentaba antes, las capacidades de la cámara son asombrosas. Si bien es cierto que disponer únicamente de una focal, a veces es limitador, no tiene porqué ser un punto en contra, ya que por el lado bueno, nos ofrece una óptica muy muy nítida y bien construida. Esto nos permite tener fotos mejor enfocadas y que el resultado del enfoque sea más eficiente.

Además, los modos de usuario te permiten experimentar y entretenerte con los controles.

Algunas características únicas de la Ricoh GRIII

El SnapFocus. Se llama así a la capacidad que tiene la cámara de enfocar a la distancia preestablecida sin tener que preocuparte por cuadrar el enfoque en cada toma. De esta forma se convierte en la cámara ideal para el fotógrafo callejero, ya que te permite tomar fotografías más rápidas sabiendo medir las distancias y previendo las situaciones.

El modo de medición a luces altas. Esto es un modo de medición puntual, pero basado en inteligencia artificial. La característica de este modo es que mide la luz y expone correctamente para nunca quemar las altas luces, permitiendo la falta de información en las sombras pero nunca en las luces. Es un estilo fotográfico muy utilizado por algunos fotógrafos callejeros.

Modos de usuario. Una de las características que más me han gustado, ya lo he comentado anteriormente, es una característica que considero única y que ayuda enormemente a la productividad de tu fotografía.

Tamaño y sensor. Para el tamaño que tiene parece imposible que haya entrado un sensor APS-C, si bien es cierto que es una focal fija bastante amplia, lo que permite el tamaño, es un gran acierto. Única en su especie.

Conclusiones

Como conclusión puedo decir que la Ricoh GRIII se ha convertido en mi cámara preferida. La posibilidad de llevarla encima siempre es algo que ya he recomendado alguna vez, llevar una cámara point and shoot es algo para mi necesario. Pero es que la calidad no deja de sorprenderme en cada toma.

He de decir que la ciencia de color de Canon es única, pero Ricoh ha logrado unos colores muy interesantes en sus tomas y capta muy bien la luz. Desde que comencé en esto de la fotografía, esta es una de esas cámaras que se ha hecho un hueco en mi arsenal.

El mayor problema de la cámara es la autonomía. Apenas dura un día intenso de uso, cosa que normalmente no me ha pasado. Y es un gran fallo… que si bien es cierto que en mi caso asumible.

Por cierto, aquí podéis ver un modelado 3d de esta cámara que ojalá os guste. Gracias!!

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