Bienvenidos al proyecto de fotografía analógica

1 Mes 1 Carrete

Paciencia

Quitarse el vicio de hacer cien fotos para ver cuál ha quedado bien y buscar la satisfacción inmediata

Romanticismo

Dicen que la fotografía analógica posee un nosequé que te hace entender mejor el arte de la fotografía

Aprendizaje

La fotografía se aprende haciendo, y desde el principio de este blog lo he dejado bien claro. Ahora toca aprender otra forma de ver la fotografía

Diversión

Disfrutar haciendo fotografía a través de un nuevo reto es la mejor forma de seguir aprendiendo y enamorándose de este arte

Comenzamos

La elección del carrete.

El primer arrastre.

El sonido del primer disparo.

Hace poco comentábamos ideas para posibles retos fotográficos. En este caso vengo a comentar el reto #1mes1carrete que estoy comenzando.

El reto consiste en como bien indica el nombre, gastar un carrete al mes durante un año. Consiste en valorar la fotografía desde otro punto de vista.

Desde luego que el primer mes, lo más sorprendente fue la falta de inmediatez. Es algo innato ya el que cada vez que tomamos una fotografía nos echemos las manos adelante para ver el resultado. Me he dado cuenta de este vicio cuando bajaba la cámara y me sorprendía mirando a… nada.

Lo primero que sientes cuando coges una cámara analógica es su peso. Comencé esta aventura con una Olympus PEN EE-2 de mediados de los 60. Una cámara que tiene por lo menos sesenta años y que desde el momento en el que le puse el primer carrete tuve la sensación de que no saldría nada de ella. Es algo realmente extraño el hacer fotografías sin saber si la cámara está haciendo fotos o no. La incertidumbre se apodera de ti y cuando te quieres dar cuenta llevas 10 fotos en el contador.

¡Frena!

Que se te van los dedos.

Después de varios disparos comienzas a pensar un poco más en qué estarás haciendo. Piensas en las posibilidades que tienes. Y nada, ahora toca esperar. Pasan tres días desde que tomaste la última foto, pero no lo puedes comprobar.

Arrastre.

Y ahora, disparo.

Mis cámaras analógicas

Conclusión

Estoy contento con los resultados obtenidos a nivel fotográfico. Sigo pensando que la fotografía digital me ofrece mucho más, que las posibilidades son mayores y que los niveles de calidad no tienen nada que ver.

No es comparable en ningún caso hacer fotografías con la cámara digital que hacerlas con la cámara analógica. Este reto fotográfico es muy útil para aprender a ver con el ojo en vez de con el visor, a pensar en dinero en cada disparo y a apreciar la fotografía desde otro prisma.

Como diseñador gráfico, la calidad que ofrece una full frame es la que me permite llevar a cabo mi trabajo. Por lo tanto, pese a estar enamorado del film, sigo queriendo una cámara digital sobre todas las cosas.

Como reto fotográfico, gastar un carrete al mes es una cosa realmente sencilla y no demasiado caro. Es cierto que la fotografía analógica no es tan “barata” como la digital, puesto que requiere de cosas extra como un laboratorio donde revelar, pero genera expenctación por saber qué saldrá de esos carretes.

Un carrete al mes es uno de esos proyectos que generan ilusión porque te saca por completo de tu zona de confort, te obliga a pensar y hacer cosas diferentes, porque para hacer lo mismo ya tienes un teléfono móvil.

Os lo recomiendo.

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